PEELING QUÍMICO (Dermoabrasión) Para efectuar un
Peeling o descamación de la piel, es posible utilizar, dependiendo de
la profundidad a la que se quiera llegar, diferentes compuestos: Ácido
Glicólico: causa una descamación superficial, que sirve para tratar
algunos tipos de manchas superficiales, atenuar las arrugas y mejorar
la apariencia y luminosidad de la piel. Se efectúa en la propia
consulta. Ácido Tricloroacético (TCA): actúa en capas más profundas
de la piel, permitiendo tratar manchas causadas por acúmulo de melanina
en capas profundas, y logra suavizar arrugas finas. Se efectúa en la
propia consulta. 
Solución
de Fenol: causa una descamación aún más profunda. Debe ser aplicado en
el quirófano, con monitorización y frecuentemente sedación anestésica.
Produce retracción y alisamiento de la piel, pero tiene un
post-operatorio molesto en el que la cara debe quedar siempre
recubierta de una capa de vaselina para disminuir la formación de
escamas y puede ocasionar cambios temporales o permanentes en la
tonalidad de la piel. Durante el post-operatorio es necesario no
movilizar la zona, por lo que el paciente puede verse obligado a tener
que seguir una dieta blanda. 
RESULTADOS
El peeling químico consigue una eficaz corrección del envejecimiento facial provocado por descolgamiento de la piel. No hay cambios en la expresión del rostro. Para
tratar los pequeños surcos peribucales o periorbitarios así como para
restaurar la piel en sus capas más externas, puede aconsejarse un
peeling pasados unos meses de la intervención.
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