Rinoplastia: Información
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RINOPLASTIA
- Candidatas/os a la rinoplastia
- ¿En qué consiste?
- Rinoplastia abierta o cerrada
- Riesgos de la rinoplastia
- Tipo de anestesia
- Cuidados postoperatorios
- Resultados
- Adaptación de la nueva nariz a la
cara

Rinoplastia: Cirugía estética de la nariz
Rinoplastia
Una nariz grande, aguileña, desvada, con caballete
pronunciado, de punta gruesa, es subsidiaria de ser intervenida
quirúrgicamente para darle una forma y una estética más
armónica.
Dicha intervención se denomina RINOPLASTIA
y consiste en la remodelación de la nariz de una persona para
darle un asoecto más anatómico y acorde a su fisonomía.
Existen múltiples técnicas de rinoplastia, si bien se tiende
a englobarlas en dos tipos de procedimientos:
- RINOPLASTIA ABIERTA Se requiere una
incisión en la columela nasal para abordar más fácilmente
as diferentes estructuras de la nariz.
- RINOPLASTIA CERRADA: La incisión se
realiza en el vestíbulo nasal sin necesidad de realizar una
incisión 'visible" en a columela.
Según el tipo de paciente, el cirujano plástico cocido una u
otra técnica para la mejor resolución de la alteración nasal.
La rinoplastia es una intervención quirúrgica que se practica
principalmente en gente joven, si oien el intervalo de edad es
muy amplio. Es en las primeras décadas de vida en las que el
apéndice nasal es uno de los objetivos de la miradas y punto
central de las relaciones humanas. Cuando una persona se decide
operar de la nariz, debe conocer todos los detalles de la
intervención, las ventajas y las posibles complicaciones, el
cirujano plástico, la clínica donde se intervendrá y los
cuidados postoperatorios. Cualquier duda que tenga debe ser
planteada a su médico o, incluso, informarse en los medios que
tiene a su alcance, como las diferentes publicaciones e incluso
en un medio tan importante corno es Internet y, en especial, la
página web de la SECPRE (www.secpre.org), donde encontrará
información de los diferentes tipos de intervenciones
quirúrgicas en cirugía plástica, reparadora y estética.
Candidatas/os a la rinoplastia
La intervención de rinoplastia se puede realizar en
cualquier persona adulta con alteración de la morfología
natural de la nariz, si bien la edad más habitual se enmarca
entre los 18 y 40 años.
El paciente ideal es un hombre o mujer joven y sano física y
mentalmente, con una nariz grande (rinomegalia) que desea
armonizar la anatomía de su cara aunque a partir de los 40,
este tipo de cirugía rejuvenece el rostro. En general esta
cirugía es muy satisfactoria, pero debido a la variabilidad de
las características personales, se debe individualizar cada
caso y estudiar cuidadosamente la indicación, la técnica y la
actitud terapéutica en cada paciente.
Una nariz no solamente se interviene quirúrgicamente basada
en motivos estéticos, también existen motivos reparadores. La
desviación nasal, con o sin obstrucción de la entrada del aire,
ocurrida después de un traumatismo importante es una secuela
incómoda que puede limitar la vida de una persona. Gracias a la
cirugía plástica, estas alteraciones nasales postraumáticas se
pueden corregir de una forma satisfactoria, mejorando la
deformidad nasal existente y la funcionalidad del órgano.
En definitiva, tanto la rinoplastia estética como la
reparadora, son intervenciones que en las manos de un cirujano
plástico ofrece las garantías suficientes, para que cualquier
persona que realmente lo necesite se beneficie, con la
corrección y/o mejoraría de su patología o alteración.
¿En qué consiste?
El término rinoplastia proviene etimológicamente del griego
y se denomina al arte quirúrgico de "moldear" o "dar forma" a
la nariz:
RINOS -
Nariz
PLASTOS - Forma.
La intervención puede incluir varias maniobras quirúrgicas,
como el limado del dorso, fracturas de los huesos nasales para
estrechar su anchura, reducción de las aletas nasales,
elevación y afilamiento de la punta nasal, retoque del tabique
nasal -lo que se conoce como septoplastia- para aumentar el
caudal de aire que entra en la fosa nasal u obtener cartílago
para remodelar la punta o el dorso, etc.
En cada paciente se determina previamente a la cirugía
cuales de estas maniobras deben ser aplicadas, dependiendo de
la morfología nasal, las cuales deben ser bien explicadas por
su cirujano plástico, para hacer más comprensible el
tratamiento propuesto.
No se trata de una cirugía extremadamente complicada pero
requiere una experiencia y entrenamiento del cirujano plástico
en este campo y una adecuada colaboración del paciente. Cada
maniobra quirúrgica conlleva a una finalidad determinada y,
según el paciente, se establecerá una u otra, con el fin de
conseguir la armonización de sus facciones mediante la
remodelación de la nariz.
Rinoplastia abierta o cerrada
La decisión quirúrgica de realizar una rinoplastia abierta o
cerrada depende del cirujano y del tipo de nariz, contando
siempre con la opinión del paciente.
La rinoplastia abierta se realiza a través de la columneta
(zona anterior del tabique nasal) siendo la cicatriz muy poco
apreciable estéticamente en pocos meses, mientras que la
rinoplastia cerrada se hace a través del vestíbulo nasal (por
dentro de la nariz) y es invisible. Habrá casos en la que esté
más indicado la rinoplastia cerrada y habrá otros donde lo esté
la abierta. En todo caso, se valora cual es la más aconsejable
para cada tipo de paciente con tal de que el resultado sea el
más satisfactorio y deseable. En ocasiones es necesario reducir
los orificios nasales, lo que implica cicatrices externas
adicionales, independientemente de la técnica empleada
(abierta, cerrada), pero estas quedan camufladas en los
pliegues naturales de las narínas.
Riesgos de la rinoplastia
La rinoplastia, como toda intervención quirúrgica, comporta
la aceptación de unos riesgos o posibles complicaciones. Si
bien dichas complicaciones son poco habituales, el paciente
debe conocer cuáles son, entenderlas completamente y asumirlas
mediante la firma del Consentimiento Informado, documento
escrito elaborado por el médico en el que se da una explicación
de la intervención que se le va a practicar y de los riesgos
que se pueden presentar a consecuencia de dicha
intervención.
Los riesgos de la rinoplastia no difieren en exceso del
resto de las intervenciones quirúrgicas: sangrado, infección,
cicatrización anómala, problemas anestésicos.
A éstos se añaden los riesgos derivados de dicha cirugía en
concreto: resultado estético insatisfactorio (leves asimetrías,
dismorfia, resaltes cartilaginosos), cambios en la función
respiratoria (dificultad en el paso del aire), cicatrices
inestéticas, etc.
En cirugía estética, se debe tener en cuenta que se remodela
una nariz ya existente y no se trata de hacer una nariz "a la
carta". En los casos que el resultado no es el esperado,que
puede variar entre un 5 o 10 %, se puede realizar algún pequeño
retoque consiguiendo que los resultados sean definitivamente
satisfactorios.
Tipo de anestesia
En las intervenciones de nariz acostumbra a utilizarse
anestesia general, ya que mantiene al paciente relajado y
dormido totalmente, con ausencia completa de dolor y,
especialmente, controlada la vía aérea, de importancia
trascendental para el desarrollo operatorio.
La anestesia general permite al cirujano actuar con mayor
tranquilidad y, especialmente, a la persona que se va a
intervenir una estimable seguridad. En algunas ocasiones se
pueden realizar intervenciones, con anestesia local y sedación.
En este tipo de técnica anestésica se mantiene la zona a
intervenir dormida mediante la infiltración de un anestésico
local conjuntamente a la administración de un fármaco sedante
por vía endovenosa que permite al paciente un estado de
relajación y confort que hacen más agradable el tiempo
operatorio.
La decisión del tipo de anestesia depende de las
preferencias del paciente pero siempre la decisión final es a
criterio del médico.
Raras son las complicaciones que se pueden producir en la
anestesia, como son la reacción alérgica a los fármacos
anestésicos (extremadamente inhabitual), náuseas y/o vómitos
postoperatorios o presencia de dolor puntual en la anestesia
local.
El avance que día a día se produce en medicina ha permitido
que el paciente se sienta cada vez más confortable al entrar en
el quirófano ya que la seguridad que dan actualmente los
fármacos y métodos anestésicos permiten minimizar las
complicaciones que se derivan de cualquier acto anestésico.
Cuidados postoperatorios
El postoperatorio de la rinoplastia no requiere grandes
cuidados. Durante los primeros días no se debe tocar la férula
que se coloca sobre la nariz al finalizar la intervención, ni
el taponamiento nasal (éste se retira a los 2 ó 5 días según el
caso), solamente se debe administrar tratamiento analgésico y
antiinflamatorio si se requiriere y tratamiento antibiótico
profiláctico si el médico creyera conveniente.
Durante los primeros días la nariz y zonas adyacentes se
encuentran inflamadas y con hematomas, pero a medida que pasa
el tiempo van desapareciendo espontáneamente. La férula nasal
se retira a los 7-10 días pero se debe tener especial cuidado
en no recibir traumatismo alguno ya que se produciría un dolor
importante y una posible alteración de las estructuras
intervenidas y ocasionar una deformidad nasal.
También es necesario evitar la exposición al sol o a los
rayos UVA al fin de evitar la inflamación y la pigmentación
oscura de la piel nasal. El masaje suave con crema
antiinflamatoria o crema hidratante facilita el drenaje
linfático y los lavados endonasales con suero fisiológico
permiten una mayor lubricación de las fosas nasales y limpieza
de la mucosa. Una labor importante del paciente después de la
cirugía es la de cuidar su nariz.
Resultados
Los resultados de la rinoplastia dependen del nivel de
exigencia y perspectivas previas del paciente y del cirujano. A
los pocos días ya se aprecian los resultados pero no es hasta
pasado el primer año cuando se consideran definitivos.
Evidentemente, la mayoría de los casos son excelentes y la
satisfacción de la persona es muy alta al ver que la mejoría
estética y la armonización de su cara se ha conseguido
perfectamente. El principal objetivo de la rinoplastia no es
cambiar la cara del / la paciente, sino que el principal
defecto que tenía pase inadvertido y mejore la armonía general
de su rostro.
Adaptación de la nueva nariz a la cara
La adaptación es rápida pero progresiva. Al principio la
nariz está inflamada, dolorida y con algún hematoma, por lo que
el resultado no es apreciable de inmediato. A medida que la
nariz va adquiriendo el estado normal la satisfacción del
paciente va mejorando ya que los resultados se van apreciando
más claramente. La adaptación del paciente a su nariz
intervenida y mejorada estéticamente le permite sentirse mejor
y tener mayor confianza en si mismo.
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